sábado, 4 de enero de 2014
Asegurar matrícula y retener al estudiante, retos en el Atlántico
El problema de la educación es estructural, coinciden especialistas que recomiendan continuar el proceso de cualificación de la planta docente para ajustarla a las necesidades de la población.
El problema de la educación en Colombia es estructural, afirman los especialistas, y Atlántico no escapa a este panorama. Por eso los expertos plantean la necesidad de trazar estrategias selectivas que aseguren la matrícula, la retención y la participación del estudiante.
Dicen que si bien hay mejoras en la infraestructura de las instituciones educativas oficiales de Barranquilla y el Atlántico, falta trabajar también en la calidad.
Para los especialistas consultados sobre el tema, el objetivo esencial de la educación es el aprendizaje y lograr que los estudiantes tengan un desempeño de acuerdo a los requerimientos de esta época es una condición necesaria para que la ciudad progrese. Y, en ese aspecto, el Departamento y la ciudad tienen esa asignatura pendiente, añaden.
Ubaldo Enrique Meza, presidente de la Organización de Las Américas para la Excelencia Educativa –ODAEE-, señala que los cuestionamientos sobre los resultados de Pisa a nivel nacional contrastan con el optimismo del gobierno Distrital al presentar los avances de Barranquilla en las pruebas Saber 11.
“Mientras, en 2007, la ciudad tenía 40 instituciones en nivel Inferior, en 2013 solo hay una; el nivel bajo habían 84 instituciones. Ahora sólo hay 34. Mientras tanto, el nivel Medio subió de 27 instituciones a 63; el nivel Alto pasó de solo 6 a 25, y el Superior de cero a 20 instituciones. En nivel Muy Superior sólo había una institución. “Ahora hay tres”, recordó la alcaldesa Elsa Noguera.
Aunque Meza reconoce los importantes avances y el destacado protagonismo de estudiantes e instituciones a nivel nacional, como verdaderos modelos alternativos (la Institución Educativa Distrital Alexander von Humboldt, el Instituto Experimental del Atlántico ‘José Celestino Mutis’ y algunos privados), señala que aún hay importantes retos y desafíos, tanto para la ciudad como para el Departamento, en calidad educativa, como se demuestra al hacer un análisis detallado de los resultados en las evaluaciones nacionales: Saber 3, 5 y 9 grado y Saber 11. Hace hincapié en que se trata de un problema estructural del sistema educativo del país.
La tendencia del país en las tres áreas evaluadas es que el mayor porcentaje de los estudiantes se ubican en los niveles insuficiente y mínimo, representando, en el caso del área de matemáticas y ciencias de 5 y 9 grado, porcentajes por encima del 70%.
Para el caso del Atlántico, el 89% de los estudiantes de 9o. grado, en el área de matemáticas, y el 81% en el área de ciencias, se ubican en estos dos niveles, mientras que en Barranquilla estos porcentajes son del 80% y 76% respectivamente.
En el área de lenguaje, se observa una distancia de 12 puntos porcentuales entre los grados 3 y 5 en el Departamento del Atlántico, lo cual indica una profunda y desigual brecha, significando ello que los estudiantes culminan el nivel de la básica primaria con serias deficiencias, que inciden directamente en sus desempeños en el nivel posterior.
Para el área de lenguaje, el promedio nacional fue de 301 puntos y el de los colegios no oficiales fue de 357, mientras que el de los oficiales urbanos se situó en 296 y el de los oficiales rurales fue de tan sólo 280.
En matemáticas, el promedio general de los colegios no oficiales es de 351 puntos, mientras que el de los oficiales fue de tan solo 291 puntos, una distancia de 60 puntos. Y aumenta mucho más en los rurales, pues su promedio es de tan sólo 274 puntos.
Respecto de las pruebas en ciencias, los establecimientos oficiales urbanos obtuvieron un promedio general de 300 y los rurales de 280, mientras que los no oficiales se situaron en 363 y el promedio general del país fue de tan sólo 307 puntos.
Elías Said, director del Observatorio de la Educación del Caribe Colombiano, considera que para elevar el nivel de calidad en educación en el Distrito de Barranquilla, se hace urgente, entre otras acciones, implementar políticas, programas y estrategias selectivas y proactivas que aseguren la matrícula, la retención, la participación, y reducir la disparidad en los logros de los sectores oficial y no oficial.
Asímismo, continuar en el proceso de recomposición y cualificación de la planta docente para ajustarla a las necesidades de la población y lograr una adecuada prestación del servicio.
Y establecer metas de desempeño en lenguaje y matemáticas, en las futuras evaluaciones (Saber 3°, 5° y 9° y Saber 11°) como parte de su Plan de mejoramiento institucional.
Luis Gruber, presidente de la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, afirma que un país que aspire a superar discriminación tendría que abordar la educación de manera seria.“ Los colombianos no le estamos dando el trato que amerita la educación como eje de desarrollo, porque la política educativa se convirtió en una política de gobierno y no en una política pública educativa”.
El Gobierno -continuó convirtió la educación en un mecanismo ‘per capitado’, donde el niño es entendido como una mercancía a la que se le coloca un valor. Los papás son los clientes. Pero, con esa visión, los colegios de élite que tienen recursos económicos están produciendo buena educación, pero los colegios privados pobres están produciendo una educación precaria. Y en los colegios oficiales hay unas limitaciones de infraestructura, recursos y actualización que limita el logro exitoso de resultados.
POR:
LEONOR DE LA CRUZ - LEONOR.DELACRUZ@ELHERALDO.CO
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